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Descienden imagen de la Sangre de Cristo a tres años del atentado

El cardenal Leopoldo Brenes realizó este miércoles (02.08.2023) un rito de descenso de la tricentenaria imagen de la Sangre de Cristo en la catedral Metropolitana de Managua para colocarla en una cruz de madera para evitar que se destruyera.

La venerada imagen sufrió severos daños el 31 de julio de 2020, cuando un sujeto no identificado le arrojó un coctel molotov.

Por su parte, Brenes aseguró que la medida la tomó a sugerencia de especialistas de Guatemala a raíz del desprendimiento de los clavos a tres años del incidente.

“En este momento solamente hay un clavo que está sosteniendo la imagen, que es el de la cintura. El clavo de la espalda está separado de la imagen. El clavo de la cintura da la impresión que se va zafando”, dijo el cardenal nicaragüense mostrando cuatro fotografías del estado actual de la venerada imagen.

“¿Cuál es el temor nuestro? Que un temblor pueda aflojar el último clavo, la imagen se venga al suelo y se desbarate. Eso nos impediría que cuando se de la posibilidad, la imagen se pueda restaurar”, añadió.

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Descenso de la imagen de forma silenciosa

El cardenal Brenes realizó el rito de descenso de forma silenciosa y sin mucha divulgación en las redes sociales, según él mismo confirmó al concluir una eucaristía en honor a la imagen de la Sangre de Cristo.

“No hemos querido hacer la gran propaganda, pero ustedes van a ser partícipes de este rito. Este gesto es histórico y tiene como único interés resguardar su integridad para que nos siga acompañando”, refirió Brenes.

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La imagen de la Sangre de Cristo es un símbolo de fe y devoción para miles de nicaragüenses. Llegó a Nicaragua desde Guatemala en el año 1638 y es obra de un escultor anónimo. Permaneció en varios templos de Managua, pero sobre todo, en la Iglesia San Antonio hasta el terremoto de 1972, cuando el templo fue destruido.

A lo largo de su historia, sobrevivió a tres terremotos, uno en 1885, otro en 1931 y el de 1972. Pero nunca había sufrido un atentado como el de aquél 31 de julio del 2020.

A las 11:30 de la mañana del 31 de julio de 2020, un sujeto no identificado arrojó un coctel molotov contra la imagen. El hecho fue calificado por el cardenal nicaraguense como “un atentado terrorista”, pese a que la versión policial aseguró que se trató de un accidente provocado por un atomizador de alcohol.