Dec. 30, 2020

Personaje del año: Dr. Álvaro Ramírez

Personaje del año: Dr. Álvaro Ramírez

Javier Bermúdez

La COVID-19 tomó por sorpresa a muchos nicaragüenses, y más a los que se encuentran en otros países. Se sabe que es casi imposible ayudar desde afuera en situaciones tan relevantes como estas, pero la tecnología y el sacrificio humano, desempolva sentimientos patrióticos, y claro, de preocupación. Al cierre de este 2020, un año difícil para todos, Primer Orden rescata a las personas más destacadas y que merecen gratitud por su labor. En esta ocasión te presentamos a: Álvaro Ramírez, médico epidemiólogo.

Álvaro Ramírez es un médico epidemiólogo nicaragüense que reside en Europa, específicamente en Irlanda. Abandonó Nicaragua hace 20 años y desde entonces salió del radar mediático. Jamás se imaginó volver al ojo público este año, de hecho no pensó volver a hacerlo, y menos obligado por el COVID-19.

Ramírez, desde el exterior fue testigo de diferentes catástrofes y emergencias de salud en Nicaragua, pero ninguna lo impulsó a intentar ayudar. No obstante cuando se percató de la magnitud de peligrosidad que representaba la COVID-19, no lo pensó dos veces.

“Pensé, una vez que salí de Nicaragua en el año 2000, que ahí quedaba. Hubo muchos eventos, hubo muchas cosas, muchas circunstancias, como la erupción del Cerro Negro… Otra serie de eventos en salud, que realmente no me activaron a tratar de hacer algo para ayudar a mi país. Pero cuando empecé a ver esta epidemia, yo creo que fui uno de los primeros que empezó a alertar el riesgo que esta pandemia representa, y sigue representando para Nicaragua, porque el riesgo no ha pasado. Entonces realmente fue para mí algo inesperado y el estar en los medios, y recibir tantas llamadas de tantos colegas y periodistas de todo el mundo es algo que no me lo esperaba. No esperaba tener un rol importante, pero ya está. Yo lo que he hecho es tratar de ayudar a mi pueblo, tratar de informarles, y estoy siempre a la orden” expresa.

Una de las ventajas que expresa el epidemiólogo de darle seguimiento a la pandemia desde el exterior, es que no corre los riesgos que corren otros médicos en Nicaragua por informar, criticar o simplemente apoyar con materiales de prevención a doctores o población misma. Álvaro cree que la situación, si él estuviese en el país, sería diferente.

“Yo me siento en una posición privilegiada al estar acá en Irlanda, al otro lado del mundo, porque de esta manera yo puedo hablar y mantener una voz de alerta, de educación, disponible. No sé cómo sería la situación si yo estaría en el país tratando de hacer cosas y contar con el bloqueo efectivo y activo que hace el Gobierno en contra de cualquier acción que vaya a beneficiar o a opacar la imagen del Gobierno, ya que ellos optaron por no hacer nada” señala.

Una de las razones por las que muchos medios de comunicación nacionales recurren con él, es por el temor que tienen algunos, considera, ya que porque “cualquier persona que salga a hablar puede ser inmediatamente identificado como parte de los grupos anti gobierno y es inmediatamente amenazado”

“Definitivamente hay muchos médicos nicaragüenses de alta calidad, de alto conocimiento, que podrían realmente hablar y enfrentar la pandemia y tratar de apoyar al pueblo nicaragüense, pero la realidad es que están atemorizados. La realidad es que están amenazados. Entonces, cuando el periodista necesita una fuente de información, cuando el periodista necesita alguien (…) y los médicos se están negando a dar entrevistas, más ahora con la Ley Bozal. Los médicos están atemorizados de que cualquier cosa les puedan suspender hasta sus títulos. Entonces ¿qué queda? El más fácil, y el que está más seguro afuera, y en este caso soy yo” menciona.

Para Ramírez, aunque nunca haya dejado de hacerlo, volver a sentirse parte de Nicaragua desde el otro lado del mundo es gratificante, y más aún, se enorgullece de la labor que ha realizado y cómo ha aportado sus conocimientos durante la pandemia.

“Eso fue algo que no lo calculé, no lo esperaba, porque lo único que yo trataba de hacer desde el principio es alertar a mi pueblo del peligro que esta pandemia representa para la vida y seguridad de los nicaragüenses. ¡Muchas gracias!”