July 27, 2020

PCIN resalta que represión a la libertad de prensa ha escalado

PCIN resalta que represión a la libertad de prensa ha escalado

La organización Periodistas y Comunicadores Independientes PCIN, presentó este lunes el tercer informe del Observatorio de agresiones a periodistas en el período de marzo a junio del 2020.

Entre el 1 de marzo y el 15 de julio de 2020, en el Observatorio de Agresiones a la Libertad de Prensa Independiente de Nicaragua se registraron y documentaron 66 denuncias de 48 periodistas y comunicadoras/es en su quehacer profesional, dice parte del informe.

El informe del Observatorio, señala que debido al contexto de la pandemia, las acciones del gobierno del FSLN han estado enfocadas en la desacreditación de medios y periodistas independientes de forma virtual, es decir, a través de las redes sociales.

Por otra parte, en el período aumentaron los ataques o delitos digitales contra periodistas y medios, siendo el ciber acoso y el ciber acecho las principales expresiones en las campañas de desprestigio y de odio de parte del gobierno, para incentivar la criminalización del ejercicio periodístico. El departamento con mayor número de registro en este periodo es Managua, seguido de Matagalpa, Masaya y León, expone PCIN.

El Observatorio registró 351 delitos contra la libertad de prensa y de acceso a la información en los departamentos de Chinandega, León, Managua, Masaya, Granada, Carazo, Rivas, Madriz, 4 Matagalpa, Jinotega, Estelí, Chontales, Río San Juan, Bluefields y Bilwi. Por razones de seguridad, en 10 casos se optó por el anonimato, a petición de las víctimas, añade el documento.

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Análisis de género

Si bien la cifra desagregada por sexos refleja que el número de mujeres periodistas agredidas y atacadas es cuantitativamente inferior al de los hombres durante el período analizado (37.5% del total), se ha constatado que los procesos de visibilización de las agresiones físicas, digitales, judiciales y psicológicas hacia las periodistas y las comunicadoras son especialmente complejos para las víctimas y se relacionan con otra serie de aspectos legales y socioculturales. A la gravedad de la situación ya señalada se añade que en algunos casos se difunden informaciones que criminalizan y revictimizan a la víctima mediante la difusión de imágenes que vulneran su intimidad y la de sus familias.