Nov. 18, 2020

Iota deja más estragos en su paso por Nicaragua

Iota deja más estragos en su paso por Nicaragua

Javier Bermúdez

El paso del huracán Iota en el territorio nicaragüense ha generado  inundaciones, destrucción, y alrededor de una decena de fallecidos.

Se estima como mínimo que son ocho personas las que han perdido la vida como resultado de las constantes, y fuertes, lluvias generadas por el fenómeno natural. Otras tres se encuentran desaparecidas luego de apoyar en la búsqueda de los cuerpos de David  y Daniela Umaña, de 11 y 8 años respectivamente, quienes perecieron ahogados en las fuertes corrientes de un río, en el departamento de Carazo.

Las desaparecidas, todas integrantes de la misma familia, son: Luz Chávez Umaña, y Juana Canales Chávez, ambas de 20 años, al igual que Yahosca Canales de 12 años. María José Canales Chávez, de 9 años, estuvo desaparecida, pero posteriormente fue encontrada con vida.

Deslave en Wiwilí

En la comunidad el Jilguero de Wiwilí, municipio del departamento de Jinotega, dos hombres fallecieron. Carlos y Francisco Carazo, padre e hijo, ya estaban en un albergue, pero regresaron a su vivienda a recoger algunas pertenencias. En el momento se produjo un derrumbe y perdieron la vida.

En el mismo departamento de Jinotega, pero esta vez en El Diamante, Rosario Murillo informó que otra persona llamada Carlos López, de 40 años, perdió la vida en estado de ebriedad.

Murillo reportó también el fallecimiento de la señora María de Jesús Duarte en el cerro El Chipote, del municipio Quilalí, de Nueva Segovia. Duarte se quedó “mirando un caño. Se derrumbó un pedazo de barranco, junco con ella”.

En el kilómetro 19, carretera vieja a León, un árbol cayó sobre un taxi. Este provocó la muerte de dos personas que ocupaban el vehículo, entre ellos el conductor del vehículo y un oficial de policía. También se habla sobre otras dos personas lesionadas.

El Centro Nacional de Huracanes emitió constantes alertas sobre la peligrosidad de deslizamientos de tierra y la fuerza de los vientos provocados por Iota. El huracán ya abandonó territorio nicaragüense y la noche de este martes continuó debilitándose en Honduras.

Por otro lado, Iota además provocó estragos notorios y significativos en toda Nicaragua. En su mayoría, fueron inundaciones en muchas ciudades, con correntadas tan fuertes que llegaron hasta a arrastrar vehículos con personas dentro. 

En Matagalpa, el desborde del Río derribó parades de viviendas con el socavamiento de  tierra, y en Estelí la crecida del principal cuerpo de agua del departamento amenazó con destruir un puente.

Sin embargo, el caribe norte de Nicaragua fue la zona más afectada con el paso de Iota. Las viviendas casi en su totalidad sufrieron cuantiosos daños materiales, según reportó Marvin Montalván, periodista de Noticiero Primer Orden, este señala que la fusión de estragos de Eta y Iota, han dejado en la ruina a las familias caribeñas.

“Al salir a las calles, tipo 5 de la mañana, todo era un caos. Todas las casas que estaban paradas podías verlas sin techo. Las familias como han podido, han recogido sus láminas de zinc rotas y las han pegado. No hay recursos” menciona.

Montalván refiere que los vientos se podían sentir con mayor intensidad a la anunciada por las autoridades, y como prueba están las viviendas, que en su mayoría perdieron sus techos. 

“Cabe destacar que los vientos se aproximaban a los 260 kilómetros (por hora), pero yo calculé que esos vientos eran de 300 km/h. Después de las 10  de la noche los vientos aumentaron porque el huracán estaba saliendo de Bilwi” expresó.