May 25, 2022

El régimen de Ortega radicalizó su modelo de Estado policial, según Cetcam

El régimen de Ortega radicalizó su modelo de Estado policial, según Cetcam

El Centro de Estudio Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam), realizó un informe denominado “la Institucionalización del estado policial”, el cual refleja que el régimen de Daniel Ortega ha radicalizado su modelo de Estado policial en Nicaragua.

“En una deriva totalitaria para no correr el riesgo de que las piezas del sistema se desencajen cuando la gente pierda el miedo”, reza el informe.

De acuerdo al informe, Ortega está en un callejón que no tiene salida política, debido a la persecución, amenaza y hostigamiento incluso en contra de sus mismos seguidores, lo que ha profundizado su aislamiento y rechazo de la sociedad.

Un marco jurídico a la medida de la represión

Asimismo, asegura que la transformación de las instituciones estatales en instrumentos de control y represión es el resultado de la incapacidad de Ortega para restablecer las alianzas y lograr el apoyo popular que le dieron sustento en años anteriores.

“Las elecciones del 2021 evidenciaron su enorme soledad, no sólo porque la población se ausentó masivamente, sino también porque los pocos que votaron, no lo hicieron a favor de Ortega. Los partidos zancudos, sin ninguna credibilidad entre la población, sumaron entre todos más votos que los obtenidos por Ortega, un resultado que le confirmó que su única opción para sostenerse en el poder es la profundización y ampliación del régimen de terror pues la ciudadanía aprovechará hasta la mínima oportunidad para propiciar un cambio de gobierno”, detalló el CetCam.

El informe  agrega que Ortega activó la simulación de consulta entre su propia gente para reformar el Código Penal a fin de aumentar las penas a reos políticos acusados y condenados.

También, en ese mismo contexto de “consultas” mencionó la eventual confiscación de los bienes de los acusados y la posibilidad de aplicar retroactivamente las leyes que han sido utilizadas para encarcelar y condenar a los opositores.

“El propósito es enviar un mensaje de terror reiterando que el régimen Ortega-Murillo no se detendrá ante nada y que están dispuestos a cruzar todos los límites. También pretenden reforzar el odio de sus bases a los grupos y líderes de los movimientos prodemocracia, y en especial a las personas presas políticas”, precisó el informe.

La muerte de la sociedad civil

Según el informe, el régimen de Daniel Ortega aceleró la ofensiva contra las asociaciones civiles y organizaciones sin fines de lucro.

Por tanto, en menos de un mes más de 50 ONG’s  fueron ilegalizadas y sus bienes ocupados por el gobierno sin ninguna forma de juicio o procedimientos legales.

“Poniendo de manifiesto que en el país de Ortega no hay espacio para asociaciones independientes, universidades privadas, organizaciones de derechos humanos, cámaras empresariales, ni centros de investigación. Las únicas organizaciones que pueden existir son las que cantan loas al dictador”, dice la organización.

Manifestaron que con la anulación de diversas formas organizativas, Ortega quiere moldear “una sociedad civil chata, dócil, incapaz de pensar por sí misma; es decir, quiere acabar con la sociedad civil que por naturaleza es diversa, vital, independiente y contradictoria”.

“En todo el mundo, las organizaciones sociales defienden los intereses y derechos de sus agremiados sean éstos empresarios, campesinos, jubilados, trabajadores, etnias, comunidades, mujeres, grupos LGBTQ; promueven actividades como la ciencia y educación, la cultura y la recreación, las prácticas y creencias religiosas, y todo lo que constituye la vida de una nación. Al liquidarlas, sectores y grupos sociales quedan en la indefensión, sometidas a la voluntad del Estado” añadieron.

La organización recordó que las democracias más sólidas y desarrolladas son aquellas que cuentan con una sociedad civil organizada, profunda, capaz de influir en las políticas públicas y ejercer un contrapeso al Estado.