Jan. 15, 2021

Denuncian negligencia médica en atención a paciente que murió por Covid-19

Denuncian negligencia  médica en atención a paciente que murió por Covid-19

Javier Bermúdez

Los familiares de Julián Calero, un nicaragüense que falleció presuntamente por COVID19 el pasado noviembre del año 2020, denunciaron respaldados por el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, negligencia por parte de las autoridades de salud, luego de que registraran varias anomalías en sus consultas al médico sobre el estado de salud de Julián.

Reyna Calero, hija del fallecido, relató que su padre se enfermó desde inicios de septiembre, pero que su estado estaba asociado a patologías que ya sufría. Las primeras atenciones médicas que Calero recibió fueron a través de médicos privados en Condega, municipio del departamento de Estelí, pero debido a las complicaciones presentadas lo trasladaron a la ciudad de Estelí, donde un médico internista.

El 12 de noviembre del 2020, Julián fue internado en el Hospital San Juan de Dios del mismo departamento, luego de una serie de consultas médicas, y estuvo ahí hasta el 20 de noviembre, que le dieron de alta, pero con dos citas pendientes, una para un período de tres semanas, y la próxima para tres meses.

La salud de Calero, pese a ser dado de alta, no estaba bien. Según su hija, desde el 20 de noviembre hasta el 10 de diciembre empeoró, por lo que llamaron a doctores del hospital de Condega para que lo atendieran, y lo hicieron, pero dos días después lo volvieron a hospitalizar, primero en Condega, y luego lo trasladaron a Estelí.

El 13 de diciembre los familiares de don Julián, de 86 años, fueron notificados que dio positivo para COVID19, pero no creyeron esta versión, porque nunca les mostraron pruebas.

“El día domingo 13 (de diciembre) le comunican a mi hermana que mi papá había dado positivo en COVID, y resulta, dice ella, que el día sábado a él le habían hecho una prueba y salió negativo, supuestamente. Se la repitieron el domingo y que ya dio positivo. Digo supuestamente porque ellos (los médicos del hospital) nunca presentaron una prueba de que mi papá tenía COVID. Pienso que cuando hay una persona con COVID hay que seguir un protocolo, tanto del enfermo como de la familia (…) pero aquí viene la negligencia, porque al salir mi padre positivo en COVID, mi mamá estuvo en contacto directo con él, mi hermano, mi hermana, estuvieron en contacto directo con él (…) pero no dijeron: ustedes van a seguir estas reglas”, relató Reyna Calero.

Aunque ningún familiar de Calero presentó síntomas, tampoco se le hicieron las pruebas, pese  a que se las exigieron al director del hospital, pero este se negó, denuncian. Así, las preguntas de la familia sobre el estado de salud de Julián eran más recurrentes, pero las respuestas escuetas, o no contestadas. Hasta el punto que ni siquiera les notificaron cuando su familiar falleció.

“Tampoco informaron cuando mi papá murió, porque, ¿por qué nos dimos cuenta? Porque la persona que estaba encargada llamó al director (del hospital) para preguntarle, y ¿qué les dijo él? “Sí, su papá ya falleció, vengan a retirar el cadáver”. Te quedás en shock porque cómo vas a esperar a que te llamen, o preguntar por ese familiar cuando es una obligación del Ministerio de Salud, si estamos hablando de un sistema de salud que dicen que es el mejor” continuó la hija de Julián.

Julián Calero falleció el 15 de diciembre. Aunque les dijeron que dio positivo para COVID19, su cuerpo les fue entregado envuelto en una bolsa negra, y sin el protocolo para enterrar a los fallecidos por coronavirus. Y su acta de defunción les fue entregada hasta el 6 de enero, 22 días después.

Para Yader Valdivia, abogado del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, este trato del que fue víctima la familia Calero por parte de las autoridades es un ataque directo a la salud de los nicaragüenses.

“Está incurriendo en un ataque directo a la salud de las y los nicaragüenses, y es el Ministerio de Salud, en concreto. Nosotros como Colectivo, vamos a informar en acción internacional, al relator de la salud de las Naciones Unidas, si la familia quisiera seguir acompañándolo, vamos a hacerlo (…) para que se tomen las medidas necesarias en Nicaragua” expresó.