March 30, 2022

CIDH asegura que la destitución de McFields confirma las graves violaciones en Nicaragua

CIDH asegura que la destitución de McFields confirma las graves violaciones en Nicaragua

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tomó conocimiento de las declaraciones del exembajador de Nicaragua, Arturo McFields, ante la Organización los Estados Americanos (OEA), en las cuales aseguran que se confirman las graves violaciones a derechos humanos que se cometen en el país, el deterioro institucional y la agudización de la estrategia del régimen de Daniel Ortega para acallar a las voces disidentes y opositoras. 

“Por su parte, según información pública, el mismo 23 de marzo, el Ministerio de Relaciones Exteriores desconoció las declaraciones del Embajador McFields y ordenó su destitución”, reza el comunicado de la CIDH.

El organismo internacional, detalló que a partir de las protestas iniciadas el pasado 18 de abril de 2018, se desencadenó una grave crisis política, social y de derechos humanos en Nicaragua, la cual, afirman se continúa profundizando debido a factores como la instalación de facto de un estado de excepción y la consolidación de la concentración y perpetuación del poder por parte de Ortega.

“El principio de separación de poderes está quebrantado en el país; todas las instituciones del legislativo y judicial están alineadas y dirigidas por el Ejecutivo, lo que facilita y/o consolidan las arbitrariedades”, precisa el documento.

Asimismo, aseguran que continúa en el país el estado policial que en coordinación con simpatizantes sandinistas, quienes agreden, vigilan, amenazan y hostigan a cualquier persona identificada como opositora.

“A casi cuatro años del inicio de la crisis de derechos humanos, persiste un contexto de impunidad de las graves violaciones a derechos humanos cometidas en el marco de la represión estatal, las cuales resultaron en 355 personas fallecidas; más de 2 mil heridas; cientos de despidos arbitrarios de profesionales de la salud; más de 150 expulsiones injustificadas de estudiantes universitarios; y miles de personas que se vieron forzadas a huir y a buscar asilo a causa de la persecución”, explica la CIDH.

Agregaron que 169 personas opositoras permanecen privadas de la libertad de manera arbitraria en condiciones contrarias a la dignidad e integridad personal, en los diferentes sistemas penitenciarios del país.

Por tanto, la CIDH urge a Nicaragua poner fin a la persecución de las voces disidentes, liberar a todas las personas detenidas arbitrariamente y buscar fórmulas para restablecer los derechos y garantías de un Estado democrático de derecho. 

Además, exhorta a los Estados americanos y a la comunidad internacional a demandar al Estado de Nicaragua el cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.